Un portátil concentra todo su diseño en poco espacio, y cada intervención exige cuidado. Trabajamos con piezas cuyo origen conocemos y documentamos qué se cambia, por qué y qué garantía aplica.
El portátil no admite improvisación: cada modelo tiene su propia forma de desmontarse, sus tornillos ocultos, sus cintas de sujeción. Antes de abrir un equipo, sabemos por dónde entrar y por dónde salir.
Grieta visible, manchas de tinta, líneas verticales o retroiluminación intermitente. Identificamos si el problema es la pantalla, el cable flex o la placa antes de proponer la sustitución.
Teclas que no responden, derrame de líquido, pulsaciones dobles o teclado completamente inerte. En la mayoría de modelos se sustituye el módulo completo sin afectar al resto del equipo.
El cursor se desplaza solo, el clic no responde, el gesto multitáctil ha dejado de funcionar. Suele estar en la cinta de conexión o en el propio módulo — se aísla antes de decidir.
Autonomía muy inferior a la original, el equipo se apaga con carga restante, el indicador es errático. La batería es una pieza consumible con ciclos de vida limitados — sustituirla suele resolver el síntoma por completo.
La pantalla no se sostiene, hace ruido al abrir o cerrar, la carcasa se ha separado en la zona de bisagra. Es una de las reparaciones más delicadas — un mal ajuste posterior daña la pantalla.
Solo carga en una posición concreta, hay que mover el cable, o directamente no carga aunque el cargador funcione. Puede ser el puerto físico o la conexión soldada a placa — el enfoque varía.
La calidad del componente marca la diferencia entre una reparación que dura años y otra que trae al cliente de vuelta en semanas. Somos transparentes sobre qué tipo de pieza usamos en cada caso y qué implica.
La misma pieza que venía en el equipo cuando salió al mercado. Mayor coste, mejor resultado a largo plazo. Recomendado en equipos recientes o de gama alta cuando está disponible.
Pieza fabricada bajo estándares comparables al componente original. Buena relación calidad-precio. Es lo que instalamos por defecto cuando no hay disponibilidad de OEM.
No instalamos piezas de baja calidad que puedan fallar a corto plazo o comprometer la seguridad del equipo. Si no hay opción razonable disponible, lo decimos antes de aceptar el trabajo.
Un buen taller sabe cuándo una reparación deja de tener sentido. No aceptamos un trabajo si el resultado no será razonable — es mejor decírtelo antes que hacerlo mal.
Cuando el coste de la reparación se aproxima al valor de un equivalente usado, la reparación no es económicamente racional. Te lo decimos con números.
Modelos muy antiguos o de series limitadas pueden tener piezas descatalogadas. Si no encontramos pieza con garantía razonable, no aceptamos la reparación.
Un portátil con carcasa quebrada, placa base con daño de líquido en varias zonas o corrosión avanzada rara vez merece la reparación. Lo evaluamos caso por caso.
Cada intervención se entrega con una hoja de reparación donde consta qué se hizo, qué componente se instaló y qué garantía aplica.
Pantallas, teclados, baterías, trackpads, bisagras y demás piezas nuevas. La pieza sustituida cuenta con la garantía legal de bienes de consumo.
Trabajos de soldadura, desmontaje, limpieza técnica o ajuste que no implican pieza nueva. Cubre el servicio prestado.
Instalación de sistema, calibración, migraciones y ajustes. Si el mismo síntoma reaparece por la misma causa, revisamos sin cargo.
Escríbenos con marca, modelo, año aproximado y una descripción del síntoma. Con eso podemos orientarte incluso antes de ver el equipo.
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